Elytra rediseña procesos con IA para otras empresas. Lo primero que hicimos al arrancar fue aplicarnos el mismo diagnóstico que vendemos.
Encontramos lo mismo que encontramos en todas partes: procesos que existían porque alguien los creó una vez bajo presión, y nadie tuvo después una razón para tocarlos. Estructuras que ninguna persona diseñó. Cosas que funcionaban lo suficiente como para que nunca fueran urgentes.
Nos diagnosticamos exactamente lo que le diagnosticamos a nuestros clientes.
Así que vamos a hacer algo incómodo: documentar en público cómo se construye una empresa que opera con IA de forma nativa. Las decisiones de arquitectura, los criterios detrás de cada una, y sobre todo los errores. Incluido uno que tumbó nuestra producción entera y que no tenía nada que ver con la IA.
No van a ser casos de éxito. Los casos de éxito son inverificables y además aburren. Van a ser decisiones con su trade-off explícito: qué elegimos, qué descartamos, y qué nos costó averiguarlo. De cada una publicamos el problema y el criterio. La implementación no, porque eso es lo que vendemos.
Empezamos la próxima semana con la más contraintuitiva de todas: por qué, después de tumbar nuestra propia producción, decidimos no construir el agente que lo habría evitado.